Crisis macarrónica

Partido Popular lo quiera arreglar, no hay duda de que estamos en el ojo chungo del Huracán ‘Crisis’. Los despidos sin ton ni son son pan de cada día, los créditos europeos se conceden como rosquillas, y las marcas blancas de los supermercados ya es para gente rica. La venta de productos al peso es el nuevo remedio para las carteras malheridas…

No hace mucho que fui a un Alcampo dispuesto a volverme cargado con artículos ‘del dedo p’arriba’. Y aún así lo que hoy cuesta su suavizante era el precio de lo que costaba un Vernel hace tres años. Su ambiguo título de El Más Barato dejó de tener sentido cuando doblo la esquina y veo un rincón dedicado a las marcas más cutres del mercado a céntimos más reducidos.

Y por cutre es este desfile de dispensadores de pasta, cereales y frutos secos de marcas, origen y caducidades desconocidas. La crisis aprieta tanto que ni siquiera interesan esos detalles cuando hasta los tubos se vacían a la velocidad del hambre. Esta situación nos hace reflexionar si podrá sucederse alguna peor en un futuro. Y sí, el Gobierno debe estar comenzando a imprimir nuevas cartas de racionamiento…

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